Stalkear y funar son extranjerismos que presentan una desviación semántica respecto a la palabra de la que vienen derivado del auge de las redes sociales, con un carácter coloquial.
Stalkear tiene un mayor uso en España, con un 35% de uso, mientras que tiene mayor normalización en el Caribe continental, México y Centroamérica con un 0’07.
Funar no recoge datos de uso en España, teniendo en Chile un 93’2% de frecuencia absoluta, estando normalizado el término en el mismo país con 1’67 (RAE, CORPES XXI, s.f.).
Stalkear representa una forma no adaptada a nuestro sistema lingüístico que proviene del inglés. A la forma original stalk se le añade el afijo verbalizador -ar en español para crear la palabra. Funar proviene de un término chileno y por tanto no cambia su forma gramatical.
Referido al significado, stalkear pasa de ser ‘acechar’ a ser ‘acción de mirar el perfil de alguien en una red social’ y funar de ‘una protesta pública’ a ‘exponer a alguien públicamente’.


